domingo, 25 de mayo de 2014

Ayer no debí reflexionar lo suficiente...

Ayer no debí reflexionar lo suficiente...

Después de unos cuantos años de comicios y unas tantas jornadas de reflexión por fin entiendo el verdadero significado de la expresión "jornada de reflexión". Siempre he pensado que si tú tienes claros tus ideales y tienes tu ideología bien definida ¿por qué reflexionar si ya sabes a quién vas a votar? Y ahora una vez ya cerradas las urnas y con el recuento de los primeros votos he comprendido la necesidad de concentrarse en lo realmente importante y reflexionar. No es cambiar tu voto drásticamente y castigar al partido al que siempre has votado, es pararte a pensar en lo mejor para la ciudadanía en general; es dar más luz a los que se quedan casi a oscuras y diversificar las posibilidades, porque la diversidad enriquece al ser humano.
Ha sido una decisión difícil, nunca imaginé que a mí, que estas cosas las suelo tener, claras, claras, cristalinas, unas "Elecciones Europeas" me llegarán a quitar el sueño de la noche del sábado. Pues sí, he tenido dudas, y me he sentido angustiada, lo admito.
Ayer repasé todas las posibilidades voto en blanco, voto nulo y abstención y le di vueltas y más vueltas y al final está mañana he votado casi sin pensar después de haber estado pensando "mucho, muchísimo". 

Ahora ya está, he seguido con mis principios y convicciones, pero tengo esa duda que me reconcome...
Y si..., ¿por qué no....? 



Bueno, ahora solo queda esperar... y esperando me quedo, a ver qué pasa...a ver si acaban de florecer las últimas amapolas y estalla la primavera con todos sus colores, rojo, verde, amarillo, naranja...y ojalá nos traiga ese aroma tan fresco que emanan las flores y la tierra mojada.

viernes, 23 de mayo de 2014

Mi etapa zen

Está será mi quinta entrada, la escribo con tristeza y la desmotivación propia de saber que el blog va a cambiar de aires.

Sí, la búsqueda de la maternidad se detiene en este punto, me he quedado sola en esta aventura y aunque sola podría afrontar la maternidad, ahora mismo no tengo los medios suficientes para hacerlo. Para mí es incompresible este cambio de opinión de mi pareja después de tantos años, me siento estafada emocionalmente, no lo logro comprender y aunque respeto su decisión me pregunto ¿por qué ahora? ¿qué ha cambiado?
Hace dos semanas era sí, sí y ahora es no, no, para mí es un descontrol emocional increíble, es como un viaje en una montaña rusa.


Y pido no subir otra vez más, me quedo en tierra firme, hay situaciones en la que el gris no es un color que valga, aquí es blanco o es negro, hay luz u oscuridad, no puedo ir a tientas y quedarme en la penumbra por eso voy a buscar mi sol.

He decidido darle al pause, de momento, a la gran aventura de ser mamá e intentar lograr otros objetivos que a la larga me pueden ayudar a ser mami en solitario. 
De momento voy a empezar con un poco de dieta, algo de actividad, seguir estudiando, voy a cuidarme y a estar muy “cuqui", mona, vamos lo que viene siendo guapa.
Quiero recuperar la energía que te quita el llanto, olvidarme de calendarios, ovulaciones, retrasos de tres días y seguir…simplemente seguir…
Y por aquí seguiré, pero os contaré cosas diferentes, del día a día, de cómo retomo otra vez mis estudios, de mis lecturas y meteduras de pata que suelen ser muchas, pero casi siempre espontáneas, casi sin darme cuenta. E intentaré sonreír, y vivir en positivo y no esperando un positivo.
¡Hasta la siguiente entrada!
Aquí comienza mi etapa zen…

sábado, 17 de mayo de 2014

I don't want to miss a thing

I don't want to miss a thing,"No me quiero perder nada", quiero ser madre y disfrutar de cada instante. 
Quiero ver como el predictor se tinta de rosa, vivir mi primera ecografía, comprar ropa de bebe, preparar su habitación, hablarle bajito y cantarle canciones, acariciar mi tripa y sentir sus movimientos, sentir que una vida crece en mi interior.

"No me quiero perder nada"ni tobillos hinchados, manchas en la cara, 
náuseas en la mañana y noches en vela de esa barriga que me desvela.
"No me quiero perder nada" ni roncar, ni orinar a cada rato y
 que no me venga ningún zapato.
"No me quiero perder nada", ni siquiera olfatear más allá de mí
como sabueso que busca su hueso.
"No me quiero perder nada" incluso antojos con sabor a sobrasada...
nada, nada, nada....

Pues eso, I don't want to miss a thing y como dice la canción "observarte despierta solo para oírte respirar, mirar tu sonrisa mientras estás dormida..." como supongo que hacen todas las madres primerizas durante los primeros meses de vida. Tu bebe junto a tí como pollito en su nido.


Una de mis asignaturas cuando estudiaba, era  "Teoría de la familia" en la que nos explicaban el "síndrome del nido vacío" que es ese sentimiento de tristeza y pesadumbre que sienten los padres y madres cuando sus hijos van marchándose de casa para independizarse, como los pollitos que abandonan su nido y echan a volar cuando ya son grandes y ya no necesitan seguir en el nido.
A veces me siento así, siento un vacío por algo que no sé lo que es, ¿es extraño verdad? 
Siento mi vientre vacío y ansío esa sensación de plenitud de "bebe abordo".
Y necesito llenar mi nido y que el tiempo pase y que los pollitos echen a volar.

Seguiremos esperando...